¿Ha notado que experimenta una mayor reacción cuanto más estresado está? Los estudios muestran que tanto el estrés agudo como el crónico pueden afectar...
¿Ha notado que experimenta una mayor reacción cuanto más estresado está? Los estudios muestran que tanto el estrés agudo como el crónico pueden afectar negativamente a su bienestar general de la piel, así como exacerbar una serie de enfermedades de la piel.
Cuando nuestra mente o nuestro cuerpo sufren estrés, nuestro cerebro segrega hormonas que producen la liberación de cortisol, la hormona del estrés del cuerpo, de nuestras glándulas suprarrenales. Esto, a su vez, da lugar a un aumento de la producción de sebo por parte de estas glándulas, lo que puede provocar diversos problemas de la piel tales como episodios de eccema, psoriasis, rosácea e incluso acné. El estrés también puede desencadenar o agravar las enfermedades de la piel existentes.