Si sospechas que un miembro de la familia puede tener autismo, consulta al médico.
No hay pruebas de laboratorio para determinar el autismo. El médico se fijará en el desarrollo y comportamiento social del niño o adulto para realizar una evaluación. Los médicos suelen derivar a los pacientes a un especialista con fines de detección y evaluación, como un pediatra, un psiquiatra, un psicólogo, un neurólogo o un logopeda.
Para que se le diagnostique autismo, una persona debe experimentar problemas con la comunicación y la interacción social, así como tener un comportamiento o intereses restringidos, repetitivos y sensoriales.