Entre las emociones habituales y los síntomas físicos que puedes experimentar se incluyen los siguientes:
• Sentir entumecimiento, conmoción o incredulidad
• Tristeza o depresión
• Cansancio y pérdida de energía
• Molestias en el sueño o sueños vívidos
• Pérdida de apetito
• Dificultad para concentrarse
• Estar enojado con uno mismo, con los médicos, con otros seres queridos
• Sentir alivio o culpabilidad
• Sentir miedo, impotencia o soledad
• Estar en negación y no aceptar que la persona se ha ido de verdad